EL BALE DE ÑURUN

El Bale de nurunEl 12 de diciembre de 1997, después de los trabajos para la consecución del terreno y la construcción de la casa para las Hermanas, se inaugura el Centro Misionero “Nuestra Señora de Guadalupe”.

Al inicio, la fundación es una proyección de la Comunidad de Atalaya que tiene como Superiora a Hermana Angela Sofía Naranjo Ortega y como Hermanas que se desplazan al Centro misionero: María Mercedes Pérez Palacio y Marta Inés González. Sólo el 13 de mayo de 1993, la Hermana Ruth María Vallejo Isaza, primera Consejera Regional de Panamá, comunica la decisión del Consejo General: “Ha sido constituida la Comunidad del Centro Misionero ‘Nuestra Señora de Guadalupe’, en el Bale de Cañazas con las Hermanas: Mariela Choperena Ospino, Ana Rita Rivera R., Elvira Maldonado y Ester Valencia Cárdenas”.

El 22 de mayo del mismo año es la erección canónica de la Comunidad, por parte de Monseñor José Dimas Cedeño, ante un millar de indígenas, campesinos, invitados y Hermanas de las diferentes casas de la Región de Panamá. El ambiente expresa gran alegría porque “las Hermanas se van a quedar con nosotros”.

Desde su fundación, el Centro Misionero ha querido ser presencia y respuesta de la Iglesia, al estilo de Marie Poussepin, brindando una formación integral a través de la Evangelización y la catequesis, la salud y los líderes agropecuarios.

Los Delegados de la Palabra y los Catequistas se han constituido en el objetivo de formación de las Hermanas en esta Comunidad, porque son los multiplicadores en las Comunidades más alejadas. Una característica es la apertura y el deseo de aprender a pesar de la lentitud para hacerlo. Es notable el apoyo de la Diócesis para esta labor misionera.

Un taller de modistería era el medio para ayudar a la mujer a superar su situación, haciéndose necesario encontrar algún dinero para subsanar los gastos, crearon una pequeña industria que se consolida como panadería, la promoción no repara en la edad y condición de quienes la buscan, pero al igual que Marie Poussepin, los más pobres tienen lugar privilegiado.

La inculturación es real y supone de un gran esfuerzo para que la Evangelización cumpla su cometido.

La desnutrición, puerta de entrada a un sinnúmero de enfermedades, se constituye en objetivo primario, a través de la medicina natural alternativa. CEPAS es una institución que colabora con el desarrollo de los programas de promoción.

Muchos grupos hacen un proceso especial de formación, para cuidar ellos mismos de la Salud en sus Comunidades. El éxito aún está vigente: Educación – Prevención – Curación.

La casa del enfermo, es una creación que inaugurada el 14 de octubre de 1997 sigue expresando, con la acogida y tratamiento de los enfermos, que la caridad misericordiosa de Marie Poussepin está viva en las Hermanas y en sus obras misioneras.