CASA CENTRAL PANAMA

Casa CentralEn 1965 la expansión misionera de la Congregación tiene el dinamismo que requiere el momento, los pobres siempre demandan más atención por parte de quienes escuchan sus gritos. Ahora Corresponde a la popular barriada de Curundú o Hollyuood, con el fin de encargarse de la Escuela Popular patrocinada por el movimiento FE Y ALEGRÍA.

Desde el mismo momento de la llegada al Aeropuerto de Tocumen se siente la acogida y confianza en la realización de una obra que será siempre a favor de los menos favorecidos.

Durante las primeras semanas, las madres catequistas de la Milagrosa alojan en su casa a las Hermanas Alberto de la Trinidad, María de la Sagrada Familia y Efrén del Rosario, luego se instaló la Comunidad en el segundo piso del Colegio Javier.

La Comunidad fue solicitada por Monseñor Tomás Alberto Clavel y erigida el 9 de abril del mismo año con el Decreto Nº 342. El 11 de mayo de 1965 se inician las matrículas y el 17 se da comienzo a las clases con 115 niños y niñas. Pero el servicio de caridad se expande y la Hna. Lucrecia del Carmen llega a Panamá para dictar clases en la Universidad Santa María la Antigua.

Se da inicio desde Curundú a expandir también la vida cristiana, por eso después de la debida preparación, 20 niños de la Escuela son bautizados. En 1966 se buscan ya, nuevas maneras de servir y con el dispensario que también patrocinaría Fe y Alegría, los niños son los primeros en recibir atención en salud, mil son vacunados y en la escuela se dobla el número de alumnos, ya son 260.

En Junio del mismo año ocurre un desastre natural, el río Curundú se desborda y obliga a nuestras Hermanas a hacer todo lo que la caridad pueda inspirarles para superar la tragedia.

Se diversifica la oferta de formación integral y se benefician las personas que quieren aprender corte y confección y quienes desean saber más sobre culinaria. Las vacaciones recreativas son una oferta válida para los niños que encuentran una buena manera para descansar aprendiendo. La Escuela sigue creciendo, ahora imparte educación a 500 alumnos en seis grados.

A finales de este año estalla la crisis política y las labores escolares deben interrumpirse hasta el año siguiente. La casa de las Hermanas es también lugar de acogida de todas las hermanas que trabajan en Panamá y deben desplazarse a sus respectivos lugares de misión.

El 30 de julio de 1970 las Hermanas van a vivir a Villa Cáceres porque el antiguo Colegio es tomado por la Reforma Agraria.

Una nueva forma de animación de las Comunidades se pone en práctica la Regional, siendo la primera nombrada para Panamá, Hermana Alicia de Jesús.

El 28 de enero se compra una casa para que sea el lugar de encuentro en la Región. Situada en la calle 90 entre Vía Porras y calle 50.

En 1973 se celebra en Panamá un Congreso Internacional de Educación y la Comunidad acoge con verdadera fraternidad a la Delegación Colombiana.

El 14 de octubre de 1973 las Hermanas oficializan para el año 74 su retiro de la Escuela de Curundú, la Misión ha sido cumplida y la Obra de Educación puede desarrollarse por sí misma. El trabajo de Evangelización en la barriada no se detiene, la isla de Otoque Oriente recibe también de la Comunidad en los tiempos fuertes litúrgicos su acción Evangelizadora.

Los habitantes de Curundú reclaman a las Hermanas, quieren compartir con ellas la vida. En 1978 se hace realidad y se conforma allí una comunidad, una nueva experiencia pastoral comienza a realizarse en las diversas Escuelas y Colegios, enseñando y asesorando la Catequesis.

La situación política que vive el País en 1979, influye de alguna manera en la Comunidad, porque al tiempo que hacen la reflexión sobre la realidad deben acompañar al pueblo en su sufrimiento.

Del 11 al 15 de febrero de 1980 se celebra en Panamá el Congreso Internacional de Enfermería y las Hermanas participan plenamente como enfermeras y en la traducción al Francés.

El 12 de Octubre tiene lugar la primera profesión religiosa de Hermanas de la Presentación en Panamá, se realiza en la Catedral de Santiago de Veraguas con toda solemnidad. Comienzan las visitas de conocimiento y acercamiento a Yaviza - Darién con el fin de fundar una nueva comunidad.

Un incidente rompe la monotonía del ir y venir, del encontrarse y dar cuenta del encuentro, de la misión o de la visita... es precisamente Hna. Margarita de la Encarnación, superiora Provincial quien se ve más afectada por un accidente de tránsito el 31 de enero de 1982.

Con la entrevista de Monseñor Zuluaga y Hna. Margarita de la Encarnación se formaliza la creación de la Comunidad en la misión de Yaviza-Darién, que recibe a las Hermanas el 18 de febrero de 1982, allí, tienen la oportunidad de participar en la preparación y celebración del IV Congreso Eucarístico Bolivariano que se realiza en Panamá a partir del 11 de abril de 1982.

Las Hermanas más directamente encargadas de la catequesis bajo la dirección de Hna. María Fabiola Velásquez y Monseñor Nuñez están dedicados con mucho interés a la elaboración de un Catecismo con todos los aspectos propios de la Iglesia Panameña. Hna. Marta Inés González participa en el primer Congreso Latinoamericano de Catequesis que se celebra en Octubre de 1982.

Las Hermanas de Yaviza dependen aún de la Casa Central y de ésta, Hna. Aracelly viaja para elaborar con ellas el primer censo de población. La creatividad se pone en actividad y para buscar fondos que ayuden a los más pobres se realizan ferias, festivales y todo lo que pueda producir algunos beneficios a los necesitados.

El cinco de marzo de 1983 llega a Panamá su Santidad Juan Pablo II, su visita conmueve a todos.

Un nuevo grito del hombre marginado, los colombianos víctimas de la violencia y el miedo buscan refugio en la vecina Panamá, en las tierras del Darién, las cuales son continuación del territorio Colombiano.

En mayo de 1984 se dan tanto las elecciones presidenciales como el gran fraude electoral que da a los Panameños por la fuerza el candidato oficial. La Iglesia toma posición ante la vergonzosa situación y las Hermanas conscientemente la apoyan.

Los ministerios laicales son un movimiento que en la Parroquia de Guadalupe tiene mucha importancia, las Hermanas preparan con los sacerdotes cada año una semana dedicada a celebrar, reflexionar y compartir su misión y participación.

El barrio San Joaquín comienza a recibir a las Hermanas quienes desean llevarles una oportunidad nueva para organizarse y conocer a Jesús. La drogadicción, el madre solterismo, la delincuencia y la desintegración son las marcas que en este barrio requieren ser Evangelizadas... 1986 es el momento del anuncio y el compromiso con sus gentes. Este trabajo duró poco tiempo.

La Pastoral de enfermos en la Parroquia es una forma seria de la participación de la comunidad. Una Hermana ha trabajado en la Curia como asistente de dirección en el aspecto de formación catequética, desde 1984 Hnaz. Olga María Bustamante, prácticamente crea una manera nueva de servir a la Iglesia con la Evangelización y la pedagogía, en 1988 la reemplaza Hna. Rosmery Castañeda.

El 4 de agosto se inician las Escuelas de Catequesis. Los cursos sobre temas bíblicos se multiplican, no sólo en Panamá sino en otras provincias que quieren tener un contacto diferente con la Palabra de Dios. El Ministerio de Educación avala en 1991 los cursos de formación de catequistas.

"Causa Justa", nombre que dieron los americanos a la invasión a Panamá: días de sufrimiento, muerte y miedo. La Iglesia también enmudeció y debió cerrar sus puertas por cuatro días.

El 30 de enero de 1993 llega Hna. Ruth María Vallejo Isaza para asumir las funciones de Consejera Regional. En la gran misión de 1993 se corona la imagen de Santa María la Antigua del Darién como Patrona de Panamá.

La Presentación en Panamá celebra sus primeros 30 años de presencia misionera.

La Pastoral de enfermos se cualifica, en el primer semestre de 1994 se realiza un curso que organizado por la Parroquia asegura una mejor relación y un anuncio del Evangelio más adecuado para quienes han perdido su salud.

Dos Hermanas de la Región viajan a Roma para participar en la Beatificación de Marie Poussepin. El 10 de diciembre se celebra con lujo de detalles la Beatificación de Nuestra Madre Fundadora en Panamá.