SANTA INÉS

Santa InesEsta Comunidad, situada en la vecindad de la Casa Provincial nace en 1930, con el deseo de servir a los más pobres ofreciéndoles una oportunidad de educación. De un angosto espacio donde sólo treinta niñas podían estudiar se llega a un amplio edificio para albergar el número de estudiantes que hasta el final de este milenio busca no sólo saber intelectual, sino formación integral para sus vidas.

La Comunidad oficialmente enviada a la Escuela Santa Inés el 10 de febrero de 1961, en el gobierno de Mere Therese Dominique, comienza el proceso adecuado para complementar su oferta educativa con estudios orientados al bachillerato.

En 1999, es preocupante la disminución del personal debido a la dificultad para encontrar cupo en otros colegios a fin de terminar los estudios de la media vocacional. Otro factor que influye es el medio social de las jóvenes que con facilidad se relacionan con miembros de bandas y otros tipos de situaciones al margen de la ley que repercuten en la vida del colegio llegando a extremos como el asesinato de una de sus alumnas en 1997.

La escasez de recursos económicos propicia también el bajo número de matrículas al igual que la imposibilidad para cumplir con las exigencias de la actual Ley de Educación (115), que pide a todos los establecimientos educativos, tener el ciclo completo de educación: Preescolar, Básica y Media Vocacional.

La Comunidad a pesar de las dificultades ha mantenido su presencia hasta el momento, sirviendo al Carisma de Marie Poussepin. A lo largo de casi cinco años funcionó en sus instalaciones el Bachillerato Nocturno Santa Catalina, hasta su cierre definitivo en 1998.

A partir de 1997 inicia la prestación de un nuevo servicio, como sede de coordinación de estudios a distancia a la Universidad Católica de Manizales. Miles de Maestros y Hermanas la frecuentan como evocando el momento en la historia en que el Colegio de Santa Inés fue Escuela Normal.

Al cerrar sus puertas, muchas jóvenes sabrán que el Carisma de Marie Poussepin les ofreció la posibilidad de formarse integralmente y de ser mejores mujeres, comprometidas con la sociedad, la Patria y la Iglesia. Una forma de servicio se clausura para dar lugar a la realización de una nueva manera de servir en la pastoral abierta a la acogida de gentes de todas las edades, que buscan un espacio para la reflexión, el estudio, la recreación o alguna manera de encuentro.

La comunidad comienza a vivir con el nuevo milenio, un proyecto de acogida que combina con el servicio de salud, pues 4 hermanas trabajan en la Clínica mientras que otras dos prestan su servicio a la administración en la Casa Provincial, una en el economato y otra en la secretaría.