Rionegro CBA Santa Ana

CBA RionegroRionegro, es el más próspero de los Pueblos del oriente antioqueño, situación que demuestra en su crecimiento comercial, educativo, urbano y turístico, gracias a la ubicación del Aeropuerto “José María Córdova” que sirve a la ciudad de Medellín, y al interés de políticos y habitantes del lugar que trabajan con infatigable preocupación por su región.

El clima hace el ambiente propicio para este grupo de ancianos que llega al Centro de Bienestar con la esperanza de terminar su vida con dignidad; ésta es precisamente, la misión de las Hermanas que de alguna manera buscan servirles desde 1910, como apoyo gratuito al llamado Hogar de Indigentes. Oficialmente, es decir, con el reconocimiento de la Iglesia y del municipio se erige una Comunidad de Hermanas Dominicas de la Presentación el 7 de diciembre de 1946.

El Centro alberga un centenar de ancianos, que tienen la fortuna de encontrar un sitio con todas las posibilidades para cuidar su ya desgastada salud y lo más importante, para sentirse reconocidos como verdaderos Hijos de Dios.

Se denominó primero, Asilo de Indigentes, luego en 1914, Asilo de Ancianos Santa Ana y en 1942 se constituye en Centro de Bienestar del Anciano con una mejor ubicación geográfica para el cuidado integral de estos habitantes de Rionegro que han dado lo mejor de sus vidas en el arte, la política, la ciencia o simplemente en la constitución de verdaderas familias.

Unos llegan con la satisfacción de una vida gastada en orden al bien de la Patria y de la sociedad, mientras para algunos es el momento de reconocer el desacierto de vivir para el licor y el vicio; pero todos encuentran en las Hermanas y en el grupo de unos 30 asistentes, el valor para retomar en los pocos años de vida que les queda, un mejor camino de realización humana. Escucharlos es una lección de sabiduría y de vida, están abiertos a lo nuevo sin ocultar que el pasado es para ellos su riqueza.

Para los habitantes del Centro de Bienestar, el acercarse a la Casa del Padre, como morada definitiva, es un estímulo que les hace amar la Palabra de Dios al tiempo que participan en la celebración de los tiempos fuertes de la liturgia: Navidad, Cuaresma y Pascua, como única oportunidad para darle a sus vidas novedad a pesar de los años.

En el aspecto administrativo se depende de una junta constituida por un síndico, con presencia de la Iglesia y otras personas nombradas para garantizar una verdadera asistencia a los ancianos que vienen para vivir sus años de plenitud en este lugar. Algunos contribuyen con algún aporte económico, otros son totalmente subvencionados por el Centro.

El estudio de los nuevos estatutos ha tomado su tiempo y se cuenta con la gratuita participación de un equipo de profesionales que buscan dar lo mejor de sus conocimientos a la administración de los bienes dispuestos para el bienestar de los ancianos.

Es patente en esta obra, la bondad misericordiosa del Carisma de Marie Poussepin, vivido en cada Hermana enviada a servir en esta Comunidad.